EL TRONCO DE LA VIUDA
jueves, 08 de febrero de 2007

EL TRONCO DE LA VIUDA

 

Acordaos Hermanos de la angustia del pobre,

del que viste de harapos, del hambriento de pan

Al dar a su miseria, con orgullo que absorbe

vuestras piezas de plata, vuestras piezas de cobre

en río benéfico a sus manos irán.


 

 

OH, vosotros Hermanos que tenéis una casa

una mesa, una cama y un corazón

acordaos ahora del mendigo que pasa

de los huérfanos tristres, de la viuda que amasa

con el agua del llanto, su mezquina ración.

 

Los ciegos, los tullidos, los gibosos y los ancianos

la niña que el hambre empuja al lupanar

todos los que padecen y son nuestros hermanos

hacia vosotros tienden sus temblorosas manos

llegando a vuestras puertas con ansioso llamar.

 

Para ellos es el fruto de este tronco bendto

la linfa de ese claro raudal de compasión.

Dejad allí la ofrenda como quien cumple un rito

Los Masones oramos al Señor Infinito

Sembrando en la limosna la mejor oración.

 

ANONIMO